Las redes sociales están llenas de noticias impactantes que no todas son ciertas. Como ya es normal en estos tiempos, se trata de montajes que sólo buscaba generar clics. En este sentido, vale la pena observar el fenómeno y reconocer que no es un hecho aislado, sino un síntoma. Pareciera que no dejamos de estar en un ciclo de información falsa que, aunque no se perciba como tal, afecta la estabilidad social, por lo que buscamos resolver la duda: ¿Qué son las fake newe y cómo detectarlas?

¿Qué son las fake news?
Primero, a la raíz del problema. A diferencia de un error periodístico honesto, las fake news sí nacen con la intención de manipular, sacar de contexto la información o monetizar el morbo.
Todos hemos pecado de chismear o incluso hemos sido parte de un chisme. Es inevitable; de hecho, de acuerdo con el artículo “Algo de qué hablar: El chisme aumenta los niveles de oxitocina en una situación casi real”, de la revista Psychoneuroendocrinology, el chisme promueve respuestas hormonales positivas e incluso puede reforzar vínculos al fomentar la confianza, impulsar la cooperación o facilitar la socialización.
Pero, claro, hay de chismes a chismes. No es lo mismo un pequeño rumor sobre tu compañero de trabajo o de clases que aquél que es acerca de una figura pública o política. Tampoco es lo mismo un rumor sobre un romance que uno sobre acoso. Sin embargo, lo curioso es que a veces ni siquiera importa el porqué: las redes sociales hacen lo suyo y, de todos modos, le dan paso muy fácilmente a un Like o a un Compartir para llegar muy lejos, a millones.
Según la Federación Internacional de Periodistas, en su Guía para combatir la desinformación en la era de posverdad, las fake news se difunden principalmente porque los consumidores ya también pueden ser “creadores” y ganar dinero con lo que inventan. Aunado a esto, el alcance y las simples interacciones con un post pueden lograr catalogarlo como “creíble” o ”válido”: se hace un círculo vicioso en el que mucha gente comparte porque mucha otra ya compartió.

TikTok: ¿Amigo o enemigo?
Esta famosa red social en realidad nació en 2018; sin embargo, se consolidó hasta 2020, principalmente por la emergencia sanitaria de COVID-19: la gente necesitaba distraerse, escapar.
No obstante, aunque no podamos creerlo, el 2020 quedó atrás, pero TikTok no pasa de moda: de acuerdo con informes de DataReportal, hasta finales de 2025, en Colombia esta red social contaba con 37.7 millones de usuarios mayores de edad, mientras que en México eran 99 millones. Esto, gracias a una gran ventaja: la inmediatez.
Al ser muy eficiente para descubrir lo que te gusta y personalizar pronto tu feed, el tiempo en pantalla aumenta, se satisfacen necesidades psicológicas y comienza a construirse una adicción. Un flujo continuo que dificulta la desconexión y que afectan la salud mental y la capacidad de atención, según el artículo “Explorando el uso problemático de TikTok y los problemas de salud mental: una revisión sistemática de estudios empíricos”, de National Library of Medicine.
Esta inmediatez, además, se ha vuelto otro factor contra la verdad, pues los algoritmos no distinguen entre un dato científico, una inexactitud, un error o una mentira viral; simplemente priorizan aquello que genera más interacción y tiempo de permanencia.
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Noticias falsas: Ejemplos reales
El caso de Victoria Ruffo es sólo una muestra más de las muchas “muertes anticipadas” que han circulado (o que circulan) en internet. Al ser figuras icónicas tanto en Colombia como en México y en otros países, sus nombres funcionan como una trampa para atraer tráfico a sitios maliciosos o simplemente para ganar seguidores.
Por supuesto, hay otras celebridades que han vuelto a la vida:
Miley Cirus
Una de las primeras famosas que le dijeron adiós al mundo sin enterarse, todo gracias a un tuit en 2008.
Chayanne
A finales de 2015, la muerte de este cantante llegó a ser noticia incluso en algunos medios, pero en realidad estaba de gira en México.
Britney Spears
En 2016, el Twitter oficial de Sony Music fue hackeado para lamentar –con múltiples errores de ortografía– la muerte de la princesa del pop.
José Luis Perales
En 2023, el compositor español tuvo que grabarse para desmentir los rumores de su fallecimiento: “Estoy vivo, acabo de llegar con mi familia”.
Shakira
A la cantante colombiana le han llorado en al menos dos ocasiones: en 2014 murió en un accidente de esquí, luego revivió y en 2024 volvió a irse por la explosión de un yate en España.
Jackie Chan
En 2025, con ayuda de la IA, se anunció que el famoso actor de The Karate Kid había muerto en Beijing. Al menos en otras cuatro ocasiones le han dado la despedida: “Si muriera, ¡probablemente se lo diría al mundo!”, escribió una de tantas veces en un pie de foto, en la cual salía con el periódico de ese día para confirmar que seguía entre nosotros.
IA: Noticias falsas, imágenes y fake media
Uno de los mayores peligros actuales es la Inteligencia Artificial generativa. Hoy es relativamente sencillo crear fotografías o videos (deepfakes) que parecen totalmente reales. La situación ha llegado a tal grado que ya existen influencers que desenmascaran a otros influencers hechos con estas herramientas.
Asimismo, la IA permite suplantar identidades de figuras públicas con una precisión perturbadora. Entonces ya tampoco basta con ver para creer: hoy también se requiere de una validación técnica y contextual de cada archivo multimedia.

¿Cómo identificar fake news?
Cuestionar todo lo que consumimos es el primer paso crítico, sobre todo en estos tiempos de IA. Al cuestionar, investigas, y al investigar, te informas. Una sociedad informada es mucho menos vulnerable a la manipulación y más capaz de tomar buenas decisiones.
De acuerdo con la Federación Internacional de Periodistas, hay siete tipos de información falsa:
- Sátira o parodia
- Contenido engañoso
- Contenido impostor
- Contenido fabricado
- Conexión falsa
- Contexto falso
- Contenido manipulado
En este sentido, antes de compartir cualquier información en tus redes, es conveniente que sigas estos pasos:
- Verifica la fuente. ¿El sitio web es reconocido o tiene una URL rara o mal escrita?
- Busca la sección “Acerca de”, “Conócenos” o “About”. En sitios falsos, es probable que ni siquiera exista.
- Rastrea el origen. Busca la noticia en los medios locales donde se supone que ocurrió o está ocurriendo el evento viral.
- Analiza las imágenes. Utiliza la búsqueda inversa de Google (o Google Lens) para ver si la foto es antigua o está manipulada.
- No confíes en titulares llamativos o en mayúsculas. Los títulos suelen ser exagerados porque lo que quieren es el clic.
- Consulta a expertos o indaga. En contextos de salud o Derecho, acércate a voces o sitios con autoridad real en el tema.

Conclusión
Las fake news pueden ser un auténtico negocio aunque se disfrace de entretenimiento o fama, lo que nos recuerda que la verdad se ha convertido en algo frágil o incluso un privilegio inalcanzable.
Ante esto, los usuarios tenemos una gran responsabilidad: en cuanto decidimos usar redes sociales, no sólo optamos con qué pasar el rato o dónde compartir nuestros intereses; también decidimos ser parte de una comunidad ética y ser exigentes en lo que consumimos y compartimos. Debemos ser capaces de distinguir entre el ruido y la información verdaderamente valiosa.
¿Entonces no murió Victoria Ruffo? ¿Shakira (otra vez)? ¿Estás compartiendo desinformación sólo por la impresión que te causa? Probablemente. Verifícalo.
Conócenos: Universidad Humanitas
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