Si algo nos han enseñado las redes es que las tendencias nacen y mueren muy rápido, sin embargo muchas podrían analizarse desde los dilemas éticos y las controversias que provocan.
Lo que ayer fue un meme hoy se ha transformado en un modelo de interacción que esconde profundas implicaciones psicológicas, un concepto polémico –y poco explorado– del internet: LOLcow. Este término, que empieza a retomarse en algunas conversaciones de redes sociales, es tan problemático que nos obliga a preguntarnos en qué punto la diversión o el humor se convirtió, tan cínicamente, en burla y en humillación.
¿Qué es LOLcow?
Para comprender este término, primero hay que desglosarlo. LOLcow es un acrónimo que une la expresión LOL (siglas de Laughing Out Loud) y cow (que significa vaca en inglés). En ese sentido, hace referencia a una persona a la que se puede “ordeñar” constantemente para obtener risas (LOLs) o entretenimiento a costa de su propia dignidad.
Desde otro ángulo, LOLcow describe a individuos con rasgos excéntricos o falta de habilidades sociales que son provocados por una audiencia para reaccionar de manera errática o vergonzosa.
Su origen normalmente apunta a sitios como 4chan, pero hoy también se suma a plataformas como TikTok, YouTube, X e incluso Twitch, generando miles de visualizaciones con base en una lógica oscura: la crueldad y el acoso son parte del espectáculo.

La psicología del usuario: ¿Por qué se consume esto?
Detrás del interés por los llamados LOLcow hay aspectos complejos, casi siniestros, de la mente humana. ¿Qué es lo que realmente atrae del padecimiento ajeno, por mínimo que sea?
Schadenfreude o mala voluntad hacia el otro
Mientras Aristóteles menciona la epikhairekakia–en su Ética a Nicómaco, uno de los primeros tratados sobre ética y moral– y en nuestro idioma existe regodearse, los alemanes hablan de schadenfreude, un término que nace de schaden (“daño o perjuicio”) y freude (“alegría”): el placer que brinda la desgracia ajena.
Ya sea por envidia, competitividad o para lidiar con las injusticias de la vida, es una sensación universal, en algunos casos deriva en más público para ese contenido, pues quien lo mira reafirma su valor propio; puede no haber un beneficio concreto como tal, pero sí uno de autoestima o autopercepción en comparación con quien se ridiculiza.
Deshumanización a través de la pantalla
A quien está detrás de la cámara poco a poco se le desvanece su humanidad debido a que no mira a una persona, sino a un personaje, un “creador de contenido”. Esta desconexión, le resta responsabilidad al espectador, porque él no es quien voluntariamente se graba siendo absurdo, pero sí es quien decide quedarse a verlo y reírse de ello.
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No es ver el video y ya (“No pasa nada, yo no lo subí, yo no lo compartí”). Es nutrir ese algoritmo. El contenido se hace, el contenido atrae; el público crece, el contenido se vuelve a hacer. Al cliente, lo que pida. Es un ciclo tóxico con máscara de broma.

Influencers LOLcow y su perfil psicológico: ¿Estrategia o soledad?
Como dice un adagio popular: “no hay mala publicidad”, pero en este caso, va mucho más allá. ¿Por qué alguien querría “trabajar” de eso, exponerse así? Desde una perspectiva psicológica, la soledad podría ser una hipótesis.
De acuerdo con un artículo llamado “Investigación sobre la venganza y la soledad como factores predictivos del comportamiento troll en las redes sociales”, de la revista Discover Psychology, sentirse solo puede derivar en actitudes o comportamientos muy diversos e inesperados. Al intentar buscar cierto grado de socialización, una persona puede aceptar cualquier reacción o respuesta de otros, incluso si es negativa o denigrante.
En el campo de la Psicología, este fenómeno se conoce como el conflicto de aproximación-evitación. Establecido por primera vez por el psicólogo Kurt Lewin, se refiere a un objetivo o un evento que puede conllevar resultados tanto positivos como negativos, rechazo y atracción. Esto sucede, por ejemplo, en las adicciones: hay deseo de consumir por el “alivio” que ofrece la droga, pero se conocen las consecuencias, pues ese “sentirse bien” es temporal y sería mejor evitarlo.
En otras palabras, las personas que se sienten solas o constantemente rechazadas podrían preferir miles de malos comentarios que cero comentarios. Probablemente no estén bien después, pero ya obtuvieron cierto “reconocimiento”. Alguien las mira, se queda y disfruta.
De cualquier forma, los influencers LOLcow representan una paradoja: pueden conseguir gran visibilidad y fama, pero éstas no nacen de la admiración, sino del escarnio público.
En este sentido, podríamos hablar de dos vertientes:
LOLcow involuntario
Estas personas, al menos al inicio, genuinamente querían compartir su vida, pero, debido a una falta de filtro, malinterpretación o imprudencia, se convierten en bufones modernos. Después olvidan el evento con el que todo comenzó y ya no se percatan de que el volumen de comentarios no es igual a apoyo, sino a burla.
LOLcow estratégico
Estos “creadores” están plenamente conscientes de que la controversia significa dinero. No les interesa la calidad; deciden interpretar un papel, adoptar conductas vergonzosas para mantener su “relevancia”.
Ambos casos comprueban que en la sociedad actual –obsesionada por los seguidores, los likes y un supuesto renombre– hay personas que están dispuestas a todo por destacar, incluso si en el camino pierden el respeto por sí mismas.
Influencers LOLcow en América Latina
Para realmente comprender la magnitud de este fenómeno, es necesario observar cómo se manifiesta en nuestro país y nuestras naciones vecinas. Estos influencers no son casos de popularidad, sino una evidencia más de cómo la audiencia interactúa con la fragilidad y la necesidad de pertenencia.
Perezoso Doom
Si hablamos de LOLcows, Perezoso Doom (o Dummentio) es una referencia obligada: ideología radical más un ego desmedido, igual a un universo de anti-fans.
Aimep3
Su nombre es Marisol y quizá es la que más “experiencia” tiene en el medio. Su contenido originalmente se basaba en manualidades y vlogs personales, pero sin querer atrajo a una gran comunidad de bullys y haters.
Lo fascinante de este personaje es su resiliencia, porque ha logrado capitalizar la burla por más de una década. ¿Deshumanización de LOLcow involuntaria a LOLcow estratégica?
Espartaco18
Comenzó en YouTube como R Spartan, hablando sobre Halo y Star Wars. Sin embargo, su transformación a LOLcow ocurrió cuando comenzó a adentrarse en el turbio mundo de la superación personal y la “seducción”. Esto, gracias a su admiración por influencers como Llados o El Temach, además de Andrew Tate, por quienes adoptó un discurso de “macho” que contrastaba con su realidad.
Juli 3P
Julián Omar Maruca, youtuber y streamer, demuestra que la obsesión y la vulnerabilidad pueden ser una mezcla peligrosa.
Como fanático extremo de figuras como Lionel Messi y personajes de anime como Gokū, sus reacciones lo convirtieron en un blanco fácil para el hostigamiento anónimo. Esto es evidencia de ese regocijo o schadenfreude: millones observan sus cambios de humor, sus crisis, y sólo ríen y pasan el rato como si estuvieran viendo una caricatura.

Conclusión
El humor deja de ser humor cuando se construye sobre la vulnerabilidad de otro. Frecuentemente lo llamamos “entretenimiento”, pero en muchas ocasiones realmente es una forma sofisticada de acoso o bullying.
Además, muchas personas catalogadas como LOLcows presentan neurodivergencias o atraviesan crisis de salud mental; al “ordeñar” sus reacciones, sus respuestas, su vida, la audiencia es parte de un proceso de degradación que puede tener graves consecuencias. ¿Qué responsabilidad se asume al darle like a contenido humillante? ¿Cómo se fractura la propia empatía al normalizar la burla sistemática?
El fenómeno del LOLcow es un espejo de las sombras sociales. Es curioso: a pesar del “progreso” y del imparable avance tecnológico, las interacciones humanas siguen cayendo en dinámicas retrógradas de exclusión. Y como usuarios de redes sociales, podríamos hacernos responsables de lo que vemos, ponerlo sobre la mesa, dialogarlo, cuestionarlo.
Va a pasar. El algoritmo te presentará a una persona que parece ser el blanco de todas las risas, pero recuerda: hay una vida real detrás de ese video. Elegir la empatía podría ser un pequeño paso para alcanzar una cultura digital más sana y ética.
Conócenos: Universidad Humanitas
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2 respuestas
Considero que los estándares de autovaloración están equivocados y hacen que se acepte el escarnio con tan de ser valorado, además se están produciendo valores erróneos y con ello personalidades enfermas por lo que se debe buscar la presencia de la Criminología Educativa en todos los ámbitos
¡Hola, Julia! Muchas gracias por tu comentario.
Es muy interesante y valioso integrar la perspectiva de la Criminología Educativa. Precisamente, el texto busca proponer que, más allá de la distorsión en la autovaloración de quien se expone, hay una responsabilidad en el espectador.
Al interpelar al entorno, reconocemos la existencia de personalidades vulnerables, pero también que fenómenos como éste sobreviven porque tienen una audiencia.
Al igual que tú, creemos que la educación es clave en todos los ámbitos, no sólo para fortalecer la autovaloración individual, sino para reconstruir la colectividad que se fractura tras la pantalla.
Te agradecemos otra vez por ampliar nuestro panorama. Un gusto contar con tu lectura.