Algo podrá empezar como broma, pero en el fondo siempre se esconde cierta complejidad. Y al mexicano, tan creativo y único, se le ocurrió un término que ya forma parte de la cotidianidad, sobre todo en estos tiempos mundialistas: los fifas.
Para entender de dónde salieron, primero hay que enfocarnos en los que tal vez fueron los fifas originales: los usuarios del famoso videojuego de la FIFA. Ellos fueron los que le abrieron la puerta a tantos memes para que la cultura digital, por supuesto, fuera más allá.
Pero ser fifas ya es más que eso. El concepto se ha ampliado y ya nombra a quienes han crecido viendo, aprendiendo y jugando futbol; a quienes lo han hecho parte real de su vida, no sólo viendo los partidos y básicamente siendo árbitros desde sus casas, sino porque lo hacen parte de su esencia.
Como en todo fenómeno social y en masa, hay un lado positivo y otro negativo. Las redes sociales nos han dado acceso a tanto, que todos, en algún momento, hemos sido testigos de eventos desagradables de algunos fifas y sus conductas cuestionables, como la hostilidad ante la derrota y la dificultad para canalizar emociones de forma pacífica.
Pero el objetivo no es satanizar el futbol, porque lo cuestionable no es la pasión, sino la violencia y el desbordamiento que a veces se excusan con ella.

¿Por qué el futbol mueve masas?
¿De dónde nace la popularidad del futbol? Algunos señalarán el nacionalismo, la publicidad o el talento que implica, la dimensión que deberían tener y cultivar los jugadores. Aunque quizá una de las respuestas es, sencillamente, la necesidad de pertenecer y conectar con otros.
Henri Tajfel, psicólogo social, explicó esto con su teoría de la identidad social. En Grupos humanos y categorías sociales, propuso que la imagen de uno mismo está influida por la pertenencia a ciertos grupos con los que hay vínculos; entonces, al defender y hablar bien de nuestro grupo, estamos hablando bien de nosotros mismos.
Volvemos a la parte de la esencia de los fifas: el equipo de futbol, o el deporte en sí, se convierte en una extensión de su yo. Cuando el equipo gana, el ánimo se eleva a niveles eufóricos; cuando pierde, es una decepción que fácilmente puede convertirse en frustración, enojo y violencia, y esto no es reflejo de la pasión por el deporte: es reflejo de una educación emocional deficiente.
Es aquí donde el concepto de fifas descubre una problemática silenciosa. Históricamente, muchos tienen la idea de que la vulnerabilidad, la tristeza o la duda son experiencias vergonzosas que es conveniente reprimir, validando el enojo y la demostración de fuerza como las únicas vías posibles.
Campos requeridos*
Ante esto, el futbol brinda dos opciones: un espacio donde todos pueden abrazarse, llorar, gritar y desbordar pasión juntos, sin ser juzgados. Vivir a través de la gloria de un equipo. Pero el otro escenario surge con la derrota, que aparentemente fractura esa colectividad. Al no contar con herramientas para procesar la desilusión, se puede perder el control y elegir el conflicto antes que aceptar que el equipo falló o, peor aún, que el contrincante es mejor.
El futbol, entonces, realmente une, pero conlleva otro tipo de consecuencias. El sentido de colectividad es importante: el humano es un ser naturalmente social, necesita de otros. El riesgo surge cuando esa búsqueda de pertenencia se desvía y el grupo ya no se une para celebrar algo que respetan, sino para validar la intolerancia hacia lo contrario, lo diferente o lo ajeno.

El futbol en la economía
Por otro lado, la fama de este deporte también está directamente relacionada con su impacto financiero, pues al fin y al cabo, es un negocio, una de las más poderosas industrias de entretenimiento.
Específicamente en México, de acuerdo con la Federación Mexicana del Futbol, esta actividad es un motor económico innegable, concentrando 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y la Liga MX estimada en 13 mil millones de dólares. Esto se debe, entre otras cosas:
Consumo masivo
Desde la compra de camisetas hasta las suscripciones a plataformas de streaming para ver los partidos.
Dinamismo local
Los partidos impulsan el comercio en restaurantes, transporte público, venta de alimentos y publicidad.
Patrocinios y medios
Las marcas invierten millones al año porque saben que el futbol es garantía de audiencia.
Esto sin considerar el impacto de las plataformas de apuestas y la cultura de los influencers. Para muchos creadores de contenido, el fútbol es un terreno de visibilidad obligada que se traduce en dinero; usar la camiseta de un equipo es una forma de mantener su relevancia digital.
¿Qué hacer si no te gusta el futbol?
En un país con una cultura futbolera tan arraigada, no sentir nada por este deporte puede generar una sensación de exclusión, especialmente en estos días mundialistas, pero no tiene por qué sufrirse.
Aunque precisamente algunos fifas se lo tomen demasiado en serio, que no te guste el futbol no te hace menos divertido, simplemente tus intereses recreativos son distintos, y ante esto puedes establecer límites con tus amigos y aprovechar, por ejemplo, lo vacíos que estarán algunos sitios, o la ciudad misma.
También puedes terminar pendientes o puedes intentar convivir y pasarla bien; el partido no tiene que ser el objetivo principal, sino la excusa para estar cerca y conocer más a algunos de tus seres queridos.

Conclusión
No se trata de cerrarse absolutamente: el futbol de hecho es interesante. Más allá de las conductas que despierte en algunos, es un deporte de pura estrategia y visión, un lenguaje colectivo fascinante en el que, si prestas atención, puedes ver cómo un jugador se comunica con otro en segundos, o cómo otro tiene la capacidad de dimensionar todos los movimientos que provocará con un solo pase.
La herramienta humana más ágil, entonces el juego y a lo largo de muchísimo tiempo, ha sido fruto de práctica, disciplina, de negociar con el error, con la imperfección de los pies, con el misterio del azar.
El futbol –el deporte en sí– no se diseñó para garantizar victorias, más bien promueve la dedicación, y a veces conmueve con lo inesperado, como la Selección Mexicana demostró en el mundial 2026.
Conócenos: Universidad Humanitas
Te podría interesar: Inauguración de la copa mundialista 2026: Momentos clave

