Basta abrir TikTok, Instagram o Facebook para encontrarse con videos de Yeri Mua, Bellakath y Wendy Guevara. Además de decenas de creadores que acumulan millones de seguidores en poco tiempo. Esto nos hace pensar ¿por qué Yeri Mua y otros influencers tienen tanta fama?
Para algunas personas su fama parece incomprensible, para otras, son figuras cercanas con las que conviven todos los días a través de una pantalla.
Entonces surge otra pregunta: ¿qué explica realmente su enorme popularidad?
La respuesta no está únicamente en el algoritmo, sino también en cómo funciona nuestra mente y la forma en que las personas construimos identidad dentro de una sociedad.
En este artículo analizamos el fenómeno de Yeri Mua y otros influencers, su fama y su conexión con el público desde un punto de vista psicológico y social.
El poder de una historia: cómo la cotidianeidad puede hacerse viral
Muchos influencers no comienzan mostrando riqueza, muchos de ellos comenzaron con un tutorial de maquillaje o un simple Get Ready With Me (GRWM).
Personajes como Yeri Mua se han ganado la simpatía de la gente gracias a la narrativa de las oportunidades. Con historias que fácilmente pueden conectar con millones de personas que se identifican con ella.
Esto explica por qué Yeri Mua y otros influencers tienen tanta fama.
El psicólogo Jerome Bruner sostuvo que las personas damos sentido al mundo mediante narrativas. No solo recordamos datos, comprendemos la realidad a través de historias con protagonistas, obstáculos y cambios.
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Por eso, cuando un influencer comparte un relato de esfuerzo y transformación, no solo informa sobre su vida, también ofrece un modelo con el que otros pueden identificarse.
Las historias de quienes “salieron adelante” funcionan como símbolos de que el cambio es posible, aunque la realidad sea más compleja y existan factores estructurales que también influyen.
El público no siempre sigue al influencer por quien es hoy, sino por la historia que representa.
Relación parasocial: cuando un desconocido se siente como un amigo
La fama de influencers como Yeri Mua no puede entenderse únicamente desde el número de seguidores o las reproducciones que tiene.
Detrás de ese éxito existen mecanismos psicológicos y sociales que acompañan al ser humano desde mucho antes de las redes sociales.
Sobre todo, la necesidad de conectar con otros y de formar parte de comunidades con las que compartimos emociones o aspiraciones. Las plataformas digitales no crearon esas necesidades; simplemente les dieron un nuevo escenario.
Los sociólogos Donald Horton y Richard Wohl explicaron este fenómeno bajo el término de relación parasocial.
Dichos investigadores observaron que las audiencias podían establecer vínculos emocionales unilaterales con figuras públicas.
Aunque la interacción no fuera recíproca, las personas llegaban a sentir que conocían al presentador de televisión, al locutor o al actor como si formara parte de su círculo cercano.

Las redes sociales y el fenómeno de la relación parasocial
A diferencia de las celebridades tradicionales, muchos influencers comparten aspectos más cotidianos de su vida.
Muestran su habitación, cuentan anécdotas familiares, transmiten en vivo mientras realizan actividades comunes y responden algunos comentarios de sus seguidores.
Esta exposición constante crea una sensación de intimidad que fortalece el vínculo emocional con la audiencia.
Eso explica por qué Yeri Mua y otros influencers tienen tanta fama. Pues la conexión no se construye únicamente a partir del contenido que publica, sino de la impresión de autenticidad que transmite.
Sus seguidores no solo observan sus logros, también presencian momentos de vulnerabilidad, conflictos, cambios personales y reacciones espontáneas.
Con el tiempo, esa exposición puede hacer que el cerebro procese a esa persona como alguien familiar, aun cuando la relación siga siendo completamente unilateral.
De creadora de contenido a fenómeno cultural: el caso de Yeri Mua
La popularidad de Yeri Mua comenzó en redes sociales gracias a sus transmisiones en vivo y videos sobre maquillaje, belleza y aspectos de su vida cotidiana.
Con un estilo espontáneo, un lenguaje coloquial y una personalidad extrovertida, logró construir una audiencia que encontraba en ella una figura cercana y auténtica.
Con el paso del tiempo, su presencia digital dejó de limitarse al contenido de entretenimiento. Sus frases se convirtieron en memes, sus polémicas dominaron conversaciones en internet y, posteriormente, dio el salto a la industria musical.
Hoy su influencia trasciende plataformas como TikTok o Facebook y forma parte de la cultura digital en México y otros países de habla hispana.
Sin embargo, sería un error atribuir su fama únicamente a una historia de superación o reducirla a la polémica y sus “funas“.
Y esto nos recuerda que ningún influencer puede clasificarse de forma absoluta como “bueno” o “malo”, sino como un fenómeno lleno de matices.
La ilusión de éxito: el algoritmo y el azar
Las figuras públicas son complejas y su popularidad responde a múltiples factores. Como la forma en que generan identificación y se mantienen relevantes en un entorno digital altamente competitivo.
No obstante, también es importante analizarlas con una mirada crítica.
En ocasiones, estos relatos pueden simplificar procesos mucho más complejos de movilidad social, dando la impresión de que el esfuerzo individual es el único factor determinante.
Si bien la constancia, la creatividad y el trabajo desempeñan un papel importante, también influyen elementos como las oportunidades disponibles. Además del contexto económico, el funcionamiento de los algoritmos e incluso el azar.
Reconocer estos factores no resta mérito a los logros personales, simplemente ofrece una comprensión más completa de cómo se construye el éxito en lo digital.
¿Cómo era Yeri Mua antes de ser famosa?
Una de las razones por las que tantas personas buscan en internet cómo era Yeri Mua antes de ser famosa es porque su historia forma parte del atractivo de su marca personal.
Antes de convertirse en una de las creadoras de contenido más populares de México, compartía transmisiones y aspectos de su vida cotidiana desde Veracruz, construyendo su audiencia de manera gradual.
Ese interés por conocer sus orígenes suele ir acompañado de preguntas como: ¿cuánto gana la influencer Yeri Mua?
Aunque sus ingresos reales no son públicos, especialistas en marketing digital coinciden en que creadores de su alcance pueden generar ganancias a través de múltiples fuentes.
Entre ellas, colaboraciones con marcas, monetización en plataformas, transmisiones en vivo, venta de productos, presentaciones y, en su caso, también por su carrera musical.
Más que una cantidad específica, estas preguntas reflejan la curiosidad del público por comprender cómo una figura nacida en redes sociales puede convertir su popularidad en un modelo de negocio diversificado.

Cuando seguir a un influencer también significa pertenecer
Si las relaciones parasociales explican por qué una persona llega a sentirse cercana a un influencer, aún queda una pregunta por responder.
¿Por qué esa conexión termina reuniendo a miles o incluso millones de personas alrededor de una misma figura? La respuesta está en nuestra necesidad de pertenecer a un grupo.
La Teoría de la Identidad Social, propuesta por el psicólogo social Henri Tajfel, explica que una parte importante de nuestra identidad se construye a partir de los grupos a los que sentimos que pertenecemos.
En otras palabras, las personas no solo nos definimos por nuestras características individuales, sino también por las comunidades con las que compartimos intereses, valores o experiencias. En el entorno digital, los fandoms de influencers son un ejemplo claro de este fenómeno.
Quienes siguen de cerca a un creador de contenido suelen desarrollar códigos compartidos. Entienden referencias que otros no reconocen, utilizan frases o expresiones popularizadas por el influencer y comparten memes. Además de celebrar sus logros o defenderlos cuando estos enfrentas críticas.
Con el tiempo, la experiencia deja de consistir únicamente en consumir videos o publicaciones; también implica participar en una comunidad donde existe una identidad colectiva.
Desde esta perspectiva, es fácil entender por qué Yeri Mua y otros influencers tienen tanta fama. Pues esto ya no depende solo de la cantidad de reproducciones que acumulan, sino de la capacidad de crear espacios donde sus seguidores sienten que forman parte de “algo”.
La “receta del éxito”… ¿o solo un patrón que se repite?
Aunque cada trayectoria es distinta, varios de los creadores de contenido más populares en México comparten algunos patrones.
Casos como Yeri Mua, Wendy Guevara —quien alcanzó notoriedad junto con el colectivo Las Perdidas—, o Bellakath, quien posteriormente incursionó con éxito en la música, muestran que la audiencia suele conectar con personalidades percibidas como espontáneas, cercanas y auténticas.
En algunos casos, sus historias incluyen contextos de vulnerabilidad económica o social, en otros, como el de Bellakath, la narrativa no gira alrededor de la escasez. Por el contrario, destaca la perseverancia, la preparación profesional y la construcción de una identidad propia.
Lo que une a estas figuras no es un mismo origen, sino la capacidad de generar identificación y de convertir su personalidad en una marca reconocible.
En contraste, creadores como Mr Beast han construido su popularidad a partir de un modelo centrado en el entretenimiento de gran escala, la innovación constante y una estrategia muy estudiada de producción de contenido.
Aunque sus estilos son muy diferentes, ambos casos reflejan que no existe una fórmula única para alcanzar la fama digital. Lo que sí parecen compartir es la capacidad de ofrecer una propuesta distintiva, generar conversación y construir comunidades que se mantienen activas a lo largo del tiempo.
Precisamente por eso, reducir el éxito de los influencers a una única explicación sería ignorar la complejidad del fenómeno.
Conclusión
La fama de influencers como Yeri Mua difícilmente puede explicarse por un solo factor.
Su éxito es el resultado de una combinación de elementos: la cercanía que generan a través de las relaciones parasociales y el sentido de pertenencia que construyen alrededor de sus comunidades.
En conjunto, estos procesos muestran que el fenómeno de los influencers va mucho más allá del entretenimiento o del algoritmo. Pero si responde a necesidades profundamente humanas de conectar, identificarse y formar parte de un grupo.
Al mismo tiempo, es importante mirar estas historias con una perspectiva crítica y equilibrada.
Los relatos de superación pueden ser genuinos e inspirar a miles de personas, pero no deben llevarnos a simplificar la movilidad social como si dependiera únicamente del esfuerzo individual.
Comprender esa complejidad no disminuye los logros de quienes alcanzan el éxito; por el contrario, nos permite analizar el fenómeno de los influencers con una mirada más completa, humana y fundamentada.

