Estudiantes, catedráticos e invitados especiales en el auditorio del Campus Magno Presa Madín de Universidad Humanitas dan la bienvenida al exfutbolista: Óscar Pérez Rojas, quien inicia su plática: No es suerte, es dedicación.
El exfutbolista recuerda los inicios de su carrera. Habla de cómo hizo pruebas en diferentes equipos mexicanos hasta llegar al Atlante, Necaxa y finalmente a Cruz Azul.
Atreverse: La manera de llegar al éxito
El exfutbolista mexicano acepta que los inicios casi siempre son difíciles. Rememora los entrenamientos en Ciudad Deportiva a nivel amateur, en la ciudad de México. “Cuando no hay condiciones, hay que adaptarse y buscar tocar puertas.”
Señala que durante la etapa inicial de su carrera realmente se dio cuenta de la importancia del trabajo en equipo y el valor que tendría en su trayectoria.
A pesar de los esfuerzos, Pérez hizo pruebas en equipos como el de Necaxa “lamentablemente no me quedé”, reconoce. Sin embargo, las oportunidades siguieron, la cuestión era saber esperar.
Uno de los principales aprendizajes que le dejó esta fase, fue arriesgarse, no conformarse y buscar ligas mayores, lo que representaba un reto y un sueño.
“Fui a tocar puertas más grandes, como por ejemplo en reservas profesionales de los equipos”, rememora.

La titularidad: Momento decisivo
Una de las frases que el Conejo Pérez tiene presente en su vida es: “Yo quería y aspiraba a ser mejor”, lo cual motivó a mantenerse y estar vigente hasta conseguir su titularidad.
Cuando llegó la oportunidad, supo aprovecharla. Con esta inercia se consolidó como deportista, pero el entusiasmo lo rebasó y comenzó a equivocarse.
Campos requeridos*
“La lucha contigo mismo es más fuerte cuando no puedes sostener las oportunidades”, reflexiona.
Ante ello, vivió cinco años de incertidumbre porque sentía que no convencía a los compañeros, director y afición, pero con tesón, pudo sortear los obstáculos.

Frustración de “hacer más”…
Tras una etapa de estabilidad en equipos reconocidos en México, el futbolista aspiraba a ser seleccionado nacional, aunque se sentía estancado hasta que llegaron personas clave a su vida, como fueron los directores técnicos.
Así fue la plática que tuvo con Luis Fernando Tena quien le dijo unas palabras que a la fecha recuerda: “no es lo mismo ser lluvia que ver llover.”
Fue de así, y centrándose en su objetivo, como aterrizó y reforzó su carrera profesional.
Ya en selección nacional, tuvo una participación relevante: “Estuvimos a punto de perder, pero aprendimos a ser equipo”, rescata de algunos juegos a nivel internacional.
La importancia de trascender en el futbol
Ante la pregunta: ¿Cómo trascender en un ámbito tan competitivo como es el futbol?, el Conejo Pérez analiza y expresa que anteriormente no existían tantas herramientas como ahora, por lo que tuvo que asimilar los obstáculos a la vieja usanza, con base en el trabajo, aprender de los errores y con su entorno familiar.
“Tienes que pensar que la que viene lo vas a hacer bien”, recomienda y acepta que actualmente hay métodos para enfrentar las pérdidas como la Psicología deportiva.
Y para enfrentar la pérdida destaca: “Me voy con mi familia, trato de olvidarme”, finaliza.
¿Por qué historias como la del “Conejo” son relevantes?
La vida de uno podría ser la vida de otros. Vivimos un trayecto llamado vida en el cual surgen experiencias de todo tipo, por lo que las experiencias como las del exguardameta nos dan referencias sobre cómo alcanzar sueños y objetivos.
Asimismo, las historias de éxito nos atraen y más las que traen consigo un mensaje. Es importante aprovechar las habilidades y tener un objetivo, centrarse en eso y alcanzarlo.
Conclusión
Óscar Pérez Rojas es un ejemplo de que para desarrollar un don hay que practicar y esforzarse con base en la dedicación y el esfuerzo.

