Conoce a las mascotas de Universidad Humanitas, compañeros que inspiran y cuya presencia en los campus forman un equilibrio perfecto entre arquitectura y naturaleza. Ellos, nos brindan un apoyo inigualable, ya que le dan vida a cada espacio y alegran los días de todos.
Más que mascotas, ya son parte de la gran comunidad que es Humanitas. Te invitamos a conocer a algunos de ellos y a admirar su belleza y bondad.
Perritos Humanitas: Los más leales
Es casi imposible recorrer los jardines de algunos campus, como Presa Madín o Los Reyes, sin encontrarse con una mirada noble y un movimiento de cola que alegra el día.
Nuestra comunidad canina es tan numerosa y diversa que mencionar a cada integrante de la manada sería una tarea infinita, pero rostros como los de Luca se han convertido en los embajadores de todos los perritos que cuidan y llenan de vida los planteles.

Felinos Humanitas: Los más observadores
Los gatitos, aunque más reservados, también han encontrado un hogar en Universidad Humanitas, donde se puede apreciar su elegante calma.
Aunque la comunidad felina es numerosa, y a veces misteriosamente escurridiza, hay caminantes entrañables, como Harry y Henry, en Campus Magno Del Valle. Ya sea que estén descansando en algún rincón soleado o vigilando de lejos a los colaboradores para saber cuándo escapar, representan la tranquilidad que podemos integrar en nuestra cotidianidad.


Tortugas Humanitas: A paso firme
Si alguien nos puede dar lecciones de paciencia, es la curiosa comunidad de tortugas que pausadamente habita en algunos de los espacios de Universidad Humanitas.
Ya que son varias y es fácil confundirlas, sería complicado darle un nombre a cada una, pero contemplar su nado, verlas tomar el sol o descubrirlas cuando escapan de su estanque se ha vuelto un momento sencillamente relajante. De ellas definitivamente se aprende que lo más importante es disfrutar el camino.


Aves Humanitas: La música de los campus
La Universidad también es hogar de algunos seres que, en contraste con las tortugas, parecen más despiertos: las aves. Su presencia, tan llena de vitalidad y color, es imposible de ignorar, pues ilumina naturalmente cada espacio.
Campos requeridos*
Con sus cantos y hábiles vuelos, nos invitan a levantar la mirada, apreciar su belleza y darnos ánimo para enfrentar cualquier día.

Peces Humanitas: Constancia y fluidez
Aunque es una comunidad pequeña y discreta, los peces que hay en Universidad Humanitas siempre nos regalan calma y color. Observarlos es la pausa perfecta y necesaria para tomar un respiro y seguir adelante. Estos silenciosos compañeros nos demuestran lo fácil que puede ser adaptarse.

Conclusión: Humanitas, una comunidad que abraza la vida
La convivencia con otros seres vivos demuestra que la experiencia en Universidad Humanitas va mucho más allá de impartir y tomar clases. Compartir nuestro entorno con ellos, observarlos y apreciarlos, es un ejercicio constante de respeto, no sólo hacia los humanos, sino hacia todas las vidas, una práctica que debería ser esencial en cualquier institución.
Por ello, esta gran familia sigue creciendo y fortaleciendo los lazos de una universidad que, sobre todo, premia la flexibilidad y las nuevas perspectivas. Recientemente, Hércules se volvió miembro del Campus Magno Chihuahua, mientras que Chronos, del Campus Magno Querétaro.
Con su llegada, estos nuevos compañeros encuentran un hogar y se vuelven guardianes de una visión donde la vida, en todas sus manifestaciones, se cuida y se celebra.


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