Estudiar y trabajar: ¿triste realidad?

Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede parecer un reto difícil de equilibrar. Especialmente cuando el trabajo, las responsabilidades personales y el tiempo de traslado ya ocupan buena parte del día.

Sin embargo, para muchas personas, continuar con su formación profesional mientras mantienen un empleo es una realidad imposible de ignorar.

Y más allá de “aprender a organizar el tiempo” hay muchas otras cosas que tienes que considerar si deseas estudiar y trabajar.

Como conocer las distintas modalidades de estudio, identificar cuánto tiempo puedes dedicar realmente a tu formación y elegir una alternativa que sea compatible con tus responsabilidades actuales.

De esta manera, estudiar una carrera puede convertirse en un proyecto sostenible y no en una actividad que compita constantemente con el resto de tus obligaciones.

Pero ¿es posible trabajar y estudiar al mismo tiempo? ¿Cuáles son los principales retos y beneficios de hacerlo?

Y, sobre todo, ¿qué aspectos deberías considerar antes de elegir una carrera si actualmente trabajas? En este artículo encontrarás algunas respuestas y consejos para tomar una decisión más informada.

¿Es posible trabajar y estudiar al mismo tiempo?

La respuesta corta es sí, es posible estudiar y trabajar al mismo tiempo. De hecho, para muchas personas esta combinación forma parte de su realidad cotidiana. Mantienen un empleo mientras comienzan una carrera o se encuentran retomando sus estudios.

Sin embargo, hacerlo requiere considerar factores como los horarios de trabajo, el tiempo disponible para estudiar, los traslados y las responsabilidades personales.

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No existe una fórmula única que funcione para todos, pero lo importante es encontrar una dinámica que pueda mantenerse a largo plazo.

Uno de los primeros aspectos que conviene revisar es la modalidad de estudios.

Mientras algunas personas pueden adaptarse a un esquema presencial tradicional, otras necesitan mayor flexibilidad para combinar sus actividades.

Las modalidades ejecutivas y en línea, por ejemplo, pueden ofrecer alternativas para quienes tienen una jornada laboral y necesitan organizar sus estudios alrededor de ella.

También es importante ser realista con el tiempo disponible. Antes de inscribirte, considera no solamente las horas de clase, sino también el tiempo que necesitarás para realizar tareas. Además de estudiar para los exámenes, trasladarte y cumplir con otras actividades académicas.

Una buena planificación y una buena técnica de estudio pueden ayudarte a evitar que el trabajo y la escuela compitan constantemente por tu atención.

Por ello, la pregunta no necesariamente es si puedes trabajar y estudiar, sino qué condiciones necesitas para hacerlo de manera sostenible.

Estudiar y trabajar en México: una realidad para muchos estudiantes

En México, combinar los estudios con un empleo puede ser una necesidad o una decisión personal para continuar con la preparación profesional sin abandonar las responsabilidades.

Aunque la permanencia en la educación superior también representa un reto.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el ciclo escolar 2023/2024 el indicador de abandono escolar en educación superior fue de 7.1 por ciento a nivel nacional.

Este dato permite dimensionar uno de los desafíos relacionados con la continuidad de los estudios, aunque no significa que trabajar y estudiar sea, por sí mismo, una causa de abandono escolar.

La decisión de continuar o interrumpir una trayectoria educativa puede estar relacionada con otros factores, como las condiciones económicas, familiares, personales y laborales.

Por eso, para quienes tienen un empleo, elegir una alternativa educativa compatible con su realidad puede ser un aspecto importante para favorecer la continuidad de sus estudios.

Si quieres conocer más sobre los factores que pueden llevar a una persona a interrumpir sus estudios y tips para enfrentarlos, puedes consultar nuestro artículo “Abandono de estudios universitarios: causas y cómo combatirlo”.

Sin embargo, más allá de las circunstancias que pueden influir en la permanencia escolar, combinar un empleo con los estudios también puede representar oportunidades de crecimiento personal y profesional.

Y aunque implica retos que conviene conocer antes de tomar la decisión. Identificar tanto los beneficios como las dificultades puede ayudarte a evaluar si esta dinámica se adapta a tus objetivos y tu situación actual.

Estudiante universitaria revisando materiales académicos desde casa.

Pros y “contras” de estudiar y trabajar

Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede ofrecer ventajas importantes; sin embargo, también requiere organización y capacidad para adaptarse. Además de nuevos hábitos y una nueva rutina.

Aunque algunas situaciones pueden resultar complicadas, más que hablar de “contras”, podemos entenderlos como retos.

Retos que requieren esfuerzo, planificación y constancia, pero que también pueden convertirse en oportunidades para superar tus propios límites.

Esta perspectiva permite mirar la experiencia desde un ángulo diferente. Mientras un contra puede percibirse como una barrera, un reto implica una dificultad que puede afrontarse y superarse.

Conocer tanto los beneficios como los retos de esta experiencia puede ayudarte a determinar si estudiar y trabajar es una alternativa adecuada para tu situación actual.

Ventajas de estudiar y trabajar

Experiencia profesional

Continuar trabajando mientras cursas una carrera te permite seguir desarrollando experiencia en el ámbito laboral. Además, dependiendo de tu área de trabajo, puedes encontrar oportunidades para relacionar lo que aprendes en clase con situaciones reales de tu profesión.

Generas ingresos

Para algunas personas, conservar un empleo es necesario para cubrir gastos personales o relacionados con los propios estudios. Poder estudiar sin abandonar por completo la actividad laboral puede facilitar la continuidad de ambos proyectos.

Nuevos objetivos profesionales

Una carrera universitaria puede complementar la experiencia que ya has adquirido laboralmente o ayudarte a prepararte para acceder a nuevas áreas profesionales. De esta manera, estudiar mientras trabajas puede formar parte de un proyecto de crecimiento a mediano o largo plazo.

Retos de estudiar y trabajar

Menos tiempo disponible

Además de cumplir con tu jornada laboral y asistir a clases, necesitas reservar tiempo para estudiar, realizar actividades académicas y descansar. Por ello, antes de comenzar una carrera conviene calcular cuánto tiempo puedes dedicar realmente a cada actividad.

Una rutina exigente

Mantener diferentes responsabilidades durante periodos prolongados puede resultar demandante. Una agenda demasiado ajustada puede dejar poco espacio para actividades personales, familiares o de descanso.

Modalidad compatible

No todas las carreras, horarios o modalidades funcionan de la misma manera para una persona que trabaja. Por eso, antes de inscribirte, es importante revisar aspectos como los días de clase, los horarios, la carga académica y los tiempos de traslado.

En definitiva, estudiar y trabajar no consiste únicamente en encontrar tiempo para hacer ambas cosas. También implica construir una rutina que puedas mantener sin descuidar tus responsabilidades ni tu bienestar. Conocer tus límites y elegir una alternativa educativa acorde con ellos puede ser tan importante como decidir qué carrera quieres estudiar.

Estudiante universitario tomando clases en línea.

¿Cómo elegir una universidad si trabajas?

Cuando tienes un empleo y quieres comenzar o retomar una carrera, elegir una universidad implica considerar algo más que el plan de estudios.

La modalidad, los horarios, los traslados y el tiempo que puedes dedicar a tus actividades escolares son aspectos muy importantes.

La flexibilidad puede convertirse en uno de los principales criterios para tomar esta decisión, pues no todas las personas tienen las mismas necesidades. Mientras algunas prefieren acudir a un campus otras necesitan estudiar desde cualquier lugar y adaptar sus actividades a sus propios horarios.

Una universidad que también considera tu experiencia profesional

Cuando trabajas mientras estudias, la universidad no tiene por qué ser una actividad aislada de tu desarrollo profesional. Y en Universidad Humanitas, esta visión forma parte de su modelo educativo.

Por ello, durante la etapa final de algunas licenciaturas escolarizadas, la dinámica presencial se concentra en un día a la semana. Permitiendo que los estudiantes puedan incorporarse al mundo laboral o realizar prácticas profesionales mientras concluyen sus estudios.

De esta manera, trabajar mientras estudias se plantea como una oportunidad de desarrollar experiencia y acercarte progresivamente al entorno profesional antes de graduarte.

Modalidad escolarizada en Universidad Humanitas

El Sistema Escolarizado de Universidad Humanitas está organizado en tres etapas que acompañan al estudiante desde la construcción de una base académica sólida hasta su preparación para el mundo profesional.

Durante la primera etapa, que comprende dos años, se desarrollan conocimientos especializados, habilidades clave, talleres y seminarios, además de la formación en inglés.

En la segunda etapa, de seis meses, se incorporan elementos como el deporte, la responsabilidad social y el acercamiento al ámbito laboral, con la posibilidad de que los estudiantes comiencen a trabajar mientras continúan su formación.

Finalmente, durante la tercera etapa, de un año, la metodología se orienta a consolidar la experiencia profesional y las habilidades prácticas antes de concluir la licenciatura.

Modalidad ejecutiva: estudiar presencialmente con flexibilidad

Para quienes disfrutan de la experiencia de acudir a la universidad, pero necesitan compatibilizar sus estudios con el trabajo, una modalidad ejecutiva puede ser una alternativa.

En Universidad Humanitas, esta modalidad permite asistir a clases presenciales una vez por semana y dependiendo del campus y disponibilidad, pueden existir horarios sabatinos.

Este esquema busca que puedas mantener el vínculo con el espacio universitario y, al mismo tiempo, contar con mayor libertad para organizar el resto de tus actividades.

Modalidad en línea: estudiar desde donde estés

Si tu trabajo, tus responsabilidades personales o tu ubicación hacen difícil acudir regularmente a un campus, la modalidad en línea puede ofrecer un nivel de flexibilidad todavía mayor.

En Universidad Humanitas, la plataforma virtual está disponible 24/7, lo que permite consultar los contenidos y avanzar con las actividades de acuerdo con tu organización.

También existen algunas sesiones en vivo y, cuando no es posible conectarse en el momento, estas permanecen grabadas para que puedas consultarlas posteriormente.

Pero no lo olvides. La diferencia en la modalidad no significa una diferencia en el compromiso con la formación.

Estudiar a distancia o acudir al campus una vez por semana no significa recibir una educación de menor calidad. Siempre contarás con un plan de estudios estructurado, acompañamiento y recursos educativos que permiten desarrollar conocimientos y habilidades necesarias para tu formación profesional.

¿Qué carreras puedo estudiar mientras trabajo?

La elección de una carrera dependerá de tus intereses y objetivos profesionales, pero también de la modalidad que mejor se adapte a tu rutina.

En Universidad Humanitas, por ejemplo, puedes encontrar licenciaturas como Derecho, Administración, Contabilidad y Psicología, disponibles tanto en modalidad ejecutiva como virtual.

Antes de elegir, vale la pena preguntarte: ¿necesito flexibilidad para acudir presencialmente una vez por semana o necesito tener la posibilidad de estudiar completamente a distancia?

Responder esta pregunta puede ayudarte a identificar qué modalidad se adapta mejor a tu vida actual.

Conclusión

Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede representar un reto, pero también una oportunidad para continuar creciendo profesionalmente.

La clave está en reconocer tus necesidades, organizar tus prioridades y encontrar una alternativa educativa que puedas mantener a largo plazo.

Antes de elegir una carrera, considera tus horarios, el tiempo que tienes disponible, tus responsabilidades y la modalidad que mejor se adapta a tu rutina.

Lo importante es recordar que la flexibilidad no significa renunciar a una formación de calidad. Recuerda que existen distintas maneras de vivir la experiencia universitaria y cada estudiante puede encontrar la que mejor se adapte a su momento de vida.

Si actualmente trabajas y tienes el objetivo de comenzar una carrera, no necesariamente tienes que elegir entre tu desarrollo profesional y tu formación académica. Con la modalidad adecuada, ambos caminos pueden formar parte de un mismo proyecto.

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