Una persona de la tercera edad está siendo agredida en medio de la calle y decides reaccionar. Increpas al agresor y le adviertes que llamarás a una patrulla, pero él continúa ejerciendo violencia. Para salvaguardar tu integridad, te alejas y solicitas apoyo policial. Minutos después, los elementos llegan al lugar. Al ver la situación, el agresor intenta desviar la atención y te acusa falsamente de haberle robado un dispositivo electrónico. Los policías lo someten, pero también te suben a la patrulla. Este tipo de situaciones cotidianas refleja la importancia de comprender qué es el Derecho penal y cuál es su función dentro de la sociedad.
¿Qué es el Derecho penal?
El Derecho penal es la rama del ordenamiento jurídico encargada de regular las conductas consideradas delitos y establecer las consecuencias legales para quienes las cometen.
Su objetivo principal es proteger bienes jurídicos fundamentales como la vida, la libertad, la integridad física y el patrimonio de las personas.
El jurista alemán Claus Roxin define el Derecho penal como el conjunto de normas mediante las cuales el Estado protege los bienes jurídicos esenciales frente a ataques especialmente graves.
De manera similar, Eugenio Raúl Zaffaroni sostiene que el Derecho penal regula el poder punitivo estatal dentro de los límites establecidos por un Estado de Derecho.
Una mirada más profunda: el Derecho penal como contrato social
Desde la filosofía política, autores como Thomas Hobbes, John Locke y Jean-Jacques Rousseau explicaron que los individuos aceptan ciertas limitaciones a su libertad a cambio de protección y seguridad.
Bajo esta lógica, la sociedad acepta el Derecho penal porque espera que el Estado garantice condiciones mínimas de convivencia. Los ciudadanos renuncian a ejercer la venganza privada y delegan en las instituciones públicas la facultad de investigar, juzgar y sancionar.

¿Cómo funciona realmente el Derecho penal?
El Derecho penal funciona como un mecanismo de control social formal. El sociólogo francés Émile Durkheim sostenía que el castigo cumple una función social que va más allá de sancionar al infractor: reafirma los valores compartidos por una comunidad. Cuando una persona es castigada por cometer un delito, la sociedad reafirma la importancia de las normas que considera fundamentales.
Por ejemplo, si alguien roba, la sanción reafirma el valor de la propiedad privada o en su caso, si alguien comete fraude, se protege la confianza en las relaciones económicas.
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Así, el Derecho penal contribuye a mantener la cohesión social.
¿A través de qué mecanismos sociales se ejerce?
El Derecho penal no opera únicamente mediante jueces y policías. Existen diversos mecanismos sociales que permiten su funcionamiento:
Socialización
Desde la infancia, las personas aprenden normas sobre lo que está permitido y lo que está prohibido.
Instituciones como la familia, escuela, grupos de amigos, organizaciones religiosas y medios de comunicación transmiten valores que coinciden, en gran medida, con las normas penales.
Control social informal
La sociedad ejerce presión mediante la aprobación o desaprobación de determinadas conductas. Algunos ejemplos son: El rechazo social, la pérdida de reputación y la exclusión de ciertos grupos.
Instituciones estatales
El Estado ejerce el control social formal mediante: policías, fiscalías, tribunales, sistemas penitenciarios.
El sociólogo alemán Max Weber afirmaba que el Estado posee el monopolio legítimo de la coerción física, es decir, la facultad legal para imponer sanciones cuando se violan las normas jurídicas.
Para el catedrático en Derecho de Universidad Humanitas, Mario López Padilla Barrera, los casos cotidianos en los que se observa su aplicación es en la persecución de delitos tales como robos, fraudes, violencia familiar, violencia de genero; también delitos de alto impacto como defraudación fiscal y lavado de dinero.
Otra apliación que se tiene cotidianamente es el compliance penal que va destinada a empresas, para detectar y prevenir delitos y en caso de haberlo, reaccionar con protocolos para evitar responsabilidad de la empresa.

¿Qué es un delito y cómo se constituye bajo un marco legislativo?
Desde el punto de vista jurídico, un delito es una conducta humana (acción u omisión) que la ley penal prohíbe expresamente y a la cual asigna una sanción o pena. En otras palabras, no toda conducta considerada inmoral, incorrecta o socialmente reprochable constituye un delito; para que exista un delito es indispensable que una norma jurídica lo establezca previamente.
Este principio se encuentra fundamentado en el principio de legalidad, sintetizado en la expresión latina nullum crimen, nulla poena sine lege (“no hay delito ni pena sin ley”), desarrollado por el jurista alemán Paul Johann Anselm von Feuerbach y reconocido en los sistemas penales modernos.
De acuerdo con el jurista mexicano Fernando Castellanos Tena, el delito puede entenderse como una conducta típica, antijurídica y culpable sancionada por la ley penal.
¿Cómo se constituye un delito?
La teoría jurídica moderna sostiene que para que una conducta sea considerada delito deben reunirse diversos elementos. Aunque existen diferencias entre escuelas jurídicas, la mayoría de los sistemas penales contemporáneos coinciden en los siguientes: conducta, tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad y punibilidad.
¿Qué protege el delito?
El Derecho penal no protege ideas abstractas, sino lo que la doctrina denomina bienes jurídicos.
Según Claus Roxin, los bienes jurídicos son aquellos intereses esenciales para la convivencia social que merecen protección por parte del Estado.
Algunos ejemplos son: la vida, la libertad, la integridad física, el patrimonio, a seguridad pública, la salud pública y la administración de justicia.

Ejemplos de delitos y cómo se configuran
Homicidio
Conducta: Privar de la vida a otra persona.
Bien jurídico protegido: La vida humana.
Robo
Conducta: Apoderarse de un bien ajeno sin consentimiento.
Bien jurídico protegido: El patrimonio.
Fraude
Conducta: Obtener un beneficio económico mediante engaño.
Bien jurídico protegido: El patrimonio y la confianza en las relaciones económicas.
Lesiones
Conducta: Causar un daño físico o psicológico a otra persona.
Bien jurídico protegido: La integridad física y la salud.
Violencia familiar
Conducta: Ejercer violencia física, psicológica, sexual o económica dentro del núcleo familiar.
Bien jurídico protegido: La integridad y dignidad de las personas.
Delitos informáticos
Conducta: Acceder ilegalmente a sistemas informáticos o utilizar datos sin autorización.
Bien jurídico protegido: La privacidad y la seguridad informática.
Cohecho o soborno
Conducta: Ofrecer o recibir beneficios indebidos para realizar u omitir actos relacionados con funciones públicas.
Bien jurídico protegido: La administración pública y la confianza institucional.
Conclusión
Con base en esta explicación, retomamos la historia de un principio; las autoridades realizan las investigaciones correspondientes y recaban testimonios, evidencias y declaraciones para esclarecer lo ocurrido. Gracias a este proceso, se determina que la acusación en tu contra era falsa y que el verdadero responsable era el agresor. Mientras tanto, la persona de la tercera edad recibe protección y acceso a la justicia.
Este desenlace permite comprender mejor qué es el derecho penal. Más allá de castigar a quienes cometen delitos, esta rama del Derecho preserva los bienes juridicos protegidos previstos en ley como son la vida, la libertad, el patrimonio y demás, que pudieran ser perturbados por terceras personas, resalta el catedrático Padilla.
Estudia la licenciatura en Derecho penal en Universidad Humanitas.

